

1. La muerte de las cosas.

Junto a este Newsletter te llega un paquete, un poco mal embalado y sin remitente. Con una poca de emoción, lo abrís y te encontrás con una sorpresa. Es eso, eso que en algún momento supo ser tu juguete favorito, un peluche, un autito, una muñeca. Es la colección de vasos, copas y tazas que tu abuela juntó desde su casamiento. Adornos heredados, ropa que ni siquiera entra en lo vintage, muebles, cuadros y una biblioteca de VHS.
¿Qué hacés? ¿Lo tirás? ¿Lo regalás? ¿Lo guardás? ¿Lo usás? Es difícil porque, a pesar de que sean cosas a las que les tenés un cariño histórico inconmensurable, ¿Vas a usarlas?
Te enfrentas a la culpa de dejar algo archivado en el olvido del placard o tirado en la calle porque no entra en el tacho. ¿A quién le vas a regalar el segundo juego de 24 pocillos de café que te tocó en la herencia? Es como tener el cadáver de un ser querido en casa.
Las personas nos expresamos en objetos ¿No? Lo que compramos en vida es la impresión de nuestros gustos, nuestra identidad, nuestra privacidad incluso.
Yo me compré en Mar del Plata un lobito marino de plástico que cambia de color cuando llueve, me encanta, lo tengo en mi mesita de luz, me alegra las mañanas. Ahora, cuando yo me vaya a tocar el arpa desnudo, ¿Podrán mis herederos darle el mismo valor que yo? Seguramente ni siquiera sepan del valor personal que le otorgo a tal cachivache y lo tiren... La vida de ese lobito termina el mismo día que la mía.
O tu taza favorita, por ejemplo, dios no permita que se rompa, ya que allí terminaría su vida de alguna forma... Pero si conseguís una taza nueva, dejas de tomar cosas en tazas o ya no estás para darle uso, la taza queda desuso, pierde su concepto, se vuelve no más que un coso carente de motivo, pero que ocupa espacio, en otras palabras “muere”.
Quizás suene raro por la costumbre socialmente impresa que tenemos de acaparar objetos, o de comprar algunos por si llegasen a ser necesarios o por apegarnos a ellos como si fueran mascotas, es algo bastante primal. En todo caso quizás la mejor forma de evitar que nuestra casa sea un cementerio de cosas sea buscando a aquellos nigromantes restauradores que puedan devolver objetos a la vida, vendiéndolos en alguna feria, regalándolos a quien sí les sean útiles, cambiándolos a modo de trueque o, ¿por qué no?, buscarles otro uso, un buen ejemplo real es mi taza favorita, que ahora es una pequeña maceta con un potus.
Es difícil desapegarse a lo que uno obtuvo con sacrificio, es difícil duelar un vínculo, sea de una persona, de un animal o de un objeto, más cuando estos son un recuerdo, un recordatorio de quien un día fuimos o de quien fue un ser querido.
Capaz el mayor reto es desapegarnos de nosotros mismos, y en el afán de apreciarnos, acabamos con nuestros propios restos en una repisa o enmarcados en la pared.
¿Alguna vez te preguntaste “si tu casa fuera tu ajuar, que dirían los arqueólogos de vos dentro de mil años”?
2. El nacimiento de las palabras.

Nada de lo que digas te pertenece. Para poder usar una palabra primero la tuviste que haber leído o escuchado, así funcionamos, captamos, comprendemos, integramos y repetimos. Para inventar es otro trámite que lo haces por otra ventanilla. Lo importante es que la cadena de repetición es larguísima y si querés buscar donde nace una palabra tienes que llegar hasta el “unga unga” casi.
Algunas frases parecieran venir por defecto, de fábrica, como que todo el mundo las conoce desde que existe el lenguaje, les decimos “dichos”, “refranes” o “proverbios” y están ahí en cualquier idioma, como si fuesen naturales, como si siempre hubiesen estado ahí… La verdad es que no. En el newsletter anterior hablamos de cómo los objetos pueden morir, así que ahora vamos a hablar de cómo los refranes pueden nacer. ¿Pero puede nacer una frase? Si. ¿Cómo? Así:
"Odié las bodas a las que fui arrastrada;
sí llegó a tus oídos lo que se dice,
sabes cómo excuso los ojos que no ven;
en verdad, ojos que no ven a menudo duelen menos."
Este fragmento pertenece a una carta escrita por Penélope a Ulises, que aparece en el poema “Heroidas” de Ovidio, en este poema ella lamenta la ausencia de Ulises durante la Guerra de Troya. De esta frase, por traducciones menos literales del latín, se desprende el conocido dicho “Ojos que no ven corazón que no siente.”.
En El Quijote de la Mancha, principio del capítulo 6, el personaje de Sancho Panza está discutiendo con su amada Teresa Panza, él se iba de aventura con un “caballero” pero para ella se iba con un loco, para calmar las cosas Sancho le dice, haciendo alusión a que el nunca marcharía junto a un desquiciado “(...) dime con quién andas y diréte quién eres”. Dice “diréte” y no “te diré” porque a los españoles les gustaba hablar así.
Lope de Vega fue un dramaturgo español del siglo 16/17, por ahí. En su comedia de teatro “El Perro de Hortelano” Un personaje que se llama Marcela y su criada están charlando, la criada quiere que Marcela le confiese su amor a un tal Teodoro, pero Teodoro es pobre y Marcela (muy clasista de su parte) le responde “cría fama y échate a dormir”, luego interpretado como “hazte fama y échate a dormir” o “al río”.
Y así podés seguir con lo que se te ocurra, “Donde hay humo, hay fuego” lo dijo el historiador Tito Livio en “Historia de Roma Desde su Fundación” hablando sobre la importancia de los rumores. “Más vale tarde que nunca” es de “Calisto y Melibea” de Fernando Rojas, escrita en el siglo 15. “No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy” es del filósofo Séneca en su obra “Epístolas Morales”, pero en realidad el lo dice como “hoy es el día en el que hay que sembrar”. Etc, etc.
Que se le va a hacer viejo, está todo inventado ya… ¿O no? Nada impide que alguna idiotez que un día digas se imprima en el inconsciente popular como un refrán de sabiduría ancestral, así que ojo con lo que decís porque ya sabes “uno es dueño de lo que calla, pero esclavo de lo que dice” (Sigmund Freud, “Obras completas, Vol. 7: Tres ensayos de teoría sexual y otras obras”).
3. Tic-Toc Tic-Toc.

Tic-toc tic-toc tic-toc ¿Sabías que este newsletter está escrito para que lo leas en masomenos 4 minutos? Es que cuesta horrores mantener la atención de un lector, por lo rápido que van las redes y todo eso. Todo rápido, no hay tiempo, el tiempo se va, el tiempo TE DEVORA.
Tic-toc ¿Escuchaste hablar de Cronos alguna vez? Cronos es algo así como el dios del tiempo en la mitología griega y no por casualidad era el “malo” de la historia, un tirano, un monstruo, un gigante que lo consumía todo, sin miramientos, hasta se comía a sus propios hijos. Uno de sus hijos fue un tal Zeus, pero por distintas circunstancias a este no se lo pudo comer. Cuando Zeus creció, venció a su padre y liberó a sus hermanos que permanecían en el estómago del gigante (si bueno, es mitología). En otras palabras, este Zeus venció al tiempo, se convirtió en un dios, inmortal, tanto él como sus hermanos y hermanas.
Tic-toc, es loco pensar cómo nuestra condición de sufrir el tiempo es algo que nos separa de ser dioses, al menos para la mitología griega…
Tic-toc tic-toc Sin embargo Cronos no era el único dios del tiempo, habían tres en total… Cronos del cual ya hablamos, representando el tiempo lineal, el final de todo lo que tuvo principio. Aion, representando el tiempo “circular” que ahora mucho no nos compete. Y finalmente, Kairos, esté es el que importa ahora.
Kairos era hijo de Zeus, por lo tanto nieto de Cronos y fue él el “heredero del tiempo”. Si dijimos cronos era el tiempo lineal, Kairos era un punto sobre la línea. Representaba la oportunidad, el tiempo aprovechado, el momento, las experiencias disfrutadas. Entonces podemos decir que Cronos era el tiempo en cuanto a cantidad y Kairos, el tiempo en calidad.
A Kairos se lo representaba como un hombre con alas en la espalda y en los pies, joven y super rápido, con largas trenzas en la frente pero pelado en la nuca, siempre corriendo entre las personas. Esto es porque cuando la oportunidad se acerca de frente es el momento de atraparla (por las trenzas), pero cuando se aleja y nos da la espalda, ya es imposible recuperarla.
Y ya que hablamos de tiempo ¿Querés saber hace cuanto escribían esas cosas los griegos? hace 2800 años (que tengamos registro). Ya hace tanto tiempo se preguntaron qué era más importante: Cuánto tiempo tenías, o cuánto tiempo disfrutabas… A Kairos se lo dibujaba con una balanza inclinada, porque el tiempo aprovechado (para ellos) valía más que cualquier cantidad de tiempo.
Mientras tanto yo escribo esto resumido y cortito, porque es un reto lograr que disfrutes más de 4 minutos sin perder el interés o la atención.
Entonces decite ¿Cuánto tiempo solo pasas y cuánto tiempo disfrutas? ¿Cuál pesa más en tu balanza?
4. V A P O R W A V E.

A veces nuestra estética es un poco difícil de entender o digerir, así que aprovechamos esta entrega para explicarte de que se trata.
Suele haber una idea de que la cultura es una y es lineal, el arte de antes es de antes, el de ahora es de ahora y se asoma el de después. Los grandes maestros escultores y pintores quedan en sus puestos de genios inalcanzables y los artistas visionarios son tildados como “adelantados a su época”. Pero ¿Y si no?
¿Si en vez de ser una escalera donde algo se queda abajo y otra cosa está adelante, estuviese todo flotando, esparcido por todos lados, mezclado, al mismo tiempo, en el mismo lugar, transparente, como en un cuarto lleno de humo? Bueno eso es el “Vaporwave” o “Ola de vapor”.
El Vaporwave es un movimiento artístico y musical que nace alrededor del 2010, en plena transición al de lo digital a lo virtual. Se compone de una estética “retro-futurista”, explota la cultura pop, lo llamativo. Pero capaz es un poco más que eso, ningún movimiento artístico se termina en su estética, siempre hay algo atrás que a veces es un poco jodido de ver, un manifiesto, una razón, causas para el efecto. Así que desde Etérea te vamos a contar el verdadero sentido del vaporwave…
Agarrate porque capaz es raro de entender:
Pensá en el ridículo, el sinsentido, los sueños que nunca fueron, los 2000 que nunca llegaron. El vaporwave es una burla, por eso es vapor, porque no se puede tocar, porque está flotando en el aire y por más que sea una idea, es imposible de hacer realidad. Desde las esculturas griegas de cuerpos ideales y virtuosos, hasta amaneceres de neón con autos voladores.
El vaporwave junta todo lo que nunca fue, toda la nostalgia de lo que pudo haber sido y lo reúne en un elemento artístico: Comerciales de Pepsi, pantallas de carga de Windows 94, estatuas y pinturas románticas, la realidad virtual, los hackers de las películas de los 80, la revolución del disco, la onda espacial, etc. La añoranza por un futuro que, al llegar, nunca existió.
Y es un poco difícil hablar de esto sin marear, lo que hay que entender es que este estilo es una crítica: Crítica a la cultura del consumo, a la alienación digital y a las promesas vacías. Capaz fue inevitable pensar los posibles futuros como cosas imposibles y casi mágicas, siempre que imaginamos el futuro como humanidad, hasta ahora al menos, siempre nos venimos equivocando…
Entonces podemos decir que el vaporwave es el recuerdo del pasado y el deseo del futuro, en una imagen, que capaz te parezca un poco tonta y descolocada, pero en todo caso, desde un principio fue descolocado pensar que en los 2000 íbamos a andar en autos voladores, o fue descolocado para los griegos pensar que íbamos a ser seres virtuosos y sabios y será descolocado para nuestros nietos pensar que en su futuro los edificios serán de gelatina.
También podemos decir que el presente se siente un poco descolocado ¿No? Tenemos un poco de idea de donde estamos parados pero hasta ahí. Si le sacamos a nuestra imagen nuestros recuerdos del pasado y nuestros deseos del futuro ¿Que nos queda? Si tuvieras que pintar un cuadro de tu “ahora” despojado de todo lo demás ¿Como sería?
Bueno, al menos el vaporwave no lo sabe y tampoco pretende que vos lo sepas.
5.Los que piensan.

Aristóteles fue un filósofo que pensó cosas muy interesantes hace 2300 años. Perfecto. Pero ese es exactamente el problema. Cuando hablamos de filosofía, hablamos de ideas que vienen de hace más de dos milenios. Obvio que hay filósofos más modernos, de hace apenas cientos de años o incluso en nuestro mismo centenar. Igualmente es molesto porque siempre parece que las verdades nos vienen reveladas por el pasado, estudiamos a pensadores, ideólogos, sabios y próceres que, a fin de cuentas, siempre van a parecer lejanos.
Por eso desde Etérea te traemos 4 filósofos contemporáneos, que están vivitos y coleando, pensando, y escribiendo cosas que quizás te queden más cercanas que “la búsqueda de la felicidad”, “el sentido de la vida”, blah blah blah.
1. Byung-Chul Han: Crítica directamente a la sociedad contemporánea. Plantea cómo la presión constante por ser productivos y felices está llevando a una epidemia de fatiga y depresión. Si, este tipo dijo “pandemia” antes del 2021. Dice que vivimos en una era de positividad obligatoria, donde la sociedad exige una actitud positiva constante, que nos lleva a ocultar la tristeza y el cansancio ¿En busca de la productividad y la positividad, estamos perdiendo la capacidad del reposo y la reflexión? ¿Cómo afecta la demanda constante de positividad a nuestra salud mental?
2. Graham Harman: ¿Alguna vez escuchaste hablar de la “ontología de los objetos”? No, seguro que no, a menos que hayas leído nuestro primer newsletter o estudies arqueología. De esto habla Harman, de cómo interactuamos con los objetos que nos rodean y de cómo ellos interactúan con nosotros, dice que los objetos tienen su propia existencia independiente a la nuestra, que nuestra relación con estos no es solo de nuestro lado hacia ellos, sinó recíproca ¿Cual es el verdadero apego que tenemos por las cosas? ¿Qué diferencia, hoy en día, a un objeto de un ser humano?
3. Donna Haraway: Filósofa y teórica feminista y cyborg. Si, dije cyborg. Si creías que la inclusión terminaba en adaptar el lenguaje o agregar una opción más al dni, entonces prepárate porque en su "Manifiesto Cyborg" desafía las categorías tradicionales de género y cuerpo al abogar por una comprensión más amplia y compleja de la identidad. Haraway explora cómo la tecnología está transformando nuestra relación con nuestros cuerpos y la naturaleza ¿Cómo está transformando la tecnología nuestra comprensión de la identidad humana? ¿Qué significa ser humano en un mundo cada vez más tecnológico?
4. Enrique Dussel: Producto nacional. Exponente mundial en filosofía de la liberación y la ética. Su trabajo se centra en la crítica de la opresión y la justicia social. Dussel habla sobre una ética que tenga en cuenta las perspectivas de los marginados, la culpa del privilegio y la bronca del oprimido, sobre la búsqueda de la justicia y la equidad. Hasta poéticamente, menciona a la libertad ideal como “un mundo donde entren todos los mundos y solo así existirá la solidaridad” ¿Cómo podemos construir un mundo que tenga en cuenta las perspectivas de los marginados? ¿Cómo nos podemos enfrentar a una estructura social y económica opresiva?
Bueno, no te decimos que vayas corriendo a leer filosofía porque la verdad es bastante aburrido y bajonero, pero al menos ya sabes que no todo pensamiento “elevado” viene de atrás, ahora, actualmente, quizás haya alguien pensando en ideas que presenten o cambien el mundo. Así que recuerda que lo único que te separa a vos de la “gran filosofía” es que “(...)un hombre piensa y calla, un filósofo piensa y grita.”
Ah y por si te interesa te dejamos los libros insignia de los que estuvimos hablando recién:
-Byung-Chul Han "La sociedad del cansancio".
-Graham Harman "Ontología de los objetos: Una nueva teoría del Todo".
-Donna Haraway "Simios, Cyborgs y Mujeres: La reinvención de la naturaleza”.
-Enrique Dussel "Ética de la liberación en la edad de la globalización y la exclusión"
6. Primeros auxilios psicológicos.

Desde el comienzo te avisamos que esta entrega va a ser un poco diferente a las demás, pero necesaria. Esperamos que la leas, la compartas y la pongas en práctica.
No es ninguna novedad que el estrés es la moda del siglo, preguntarse el cómo llegó a nosotros o el porqué, es tema para otra charla. Hoy nos interesa compartirte material que nos parece clave, no para enfrentar tu propio estrés o tu propio diagnóstico, sinó para ayudar a los demás en el debido caso.
Nos preguntamos, ¿Alguna vez te dijeron que hacer si ves a alguien sufriendo un episodio de ansiedad o pánico? ¿un bloqueo, cataplexia, despersonalización, etc? Tristemente seguramente no. Entendemos que es difícil, porque cada persona lo sufre y reacciona de forma diferente, pero existen unos “primeros auxilios psicológicos”, bajados desde organismos certificadores como la OMS, La Cruz Roja, Hopkins o la UCM (aquí hablaremos de los anunciados por la UCM, Universidad Catolica de México).
La verdad es que es imposible resumir esto en 4 minutos de lectura, pero hagamos una cosa, nosotros te contamos los puntos esenciales y si te interesa, te dejamos el acceso gratis a un pdf cortito (10 carillas) para que interioricen más.
¿Que hacer si presencio un episodio psicologico?
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Escucha activa: Acoger al afectado sin juicios ni prejuicios, mostrar interés, estar atentos, cercanos pero no invasivos, ser empáticos, no prometer ni mentir, no forzar a hablar, si la persona no quiere hablar, no quiere y si no puede, significa que realmente no puede, hay que entenderlo, ser pacientes y sobre todo Normalizar.
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Cuando una persona sufre algún episodio lo normal es que se manifieste de forma física, puede ser transpirar, temblar, hablar fuerte, hacerse bolita, salir corriendo, llorar, gritar, patalear, etc. Obviamente la persona afectada sabe que esto no es socialmente normal y es vergonzoso, así que es necesario, al interactuar con ella, normalizar lo que le está sucediendo, no hacer observaciones sobre los efectos del episodio, ni juzgarlos. Solo es necesario estar y contener.
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Modificación del patrón respiratorio: Cuando alguien se altera, se altera el cuerpo, esto genera un estado de confusión y dificultad para pensar. Ayudar a respirar, ayuda a aclarar la mente, no es yoga ni ayurveda, es medicina, el cerebro necesita oxígeno y bajar el pulso cardiaco.
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Intentaremos que la persona afectada inspire profundo, retenga 4 segundos el aire y que después exhale todo el aire, varias veces.
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Identificar las necesidades prioritarias: Desde las básicas hasta las complejas. Recordemos, si la persona está en un estado alterado, lo está íntegramente, la mente y el cuerpo, es importante controlar el pulso, la presión, la hidratación, la respiración tanto como las necesidades emocionales, espirituales y específicas.
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Esto puede hacerse por observación o por entrevista, pero te recomendamos, aunque te sea obvio lo que sucede, preguntarlo igual. Preguntar ¿Necesitas un vaso de agua? por ejemplo, demuestra al afectado, interés y preocupación verdaderas.
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Conectar con las instancias necesarias: Identificado el paso anterior, tenés que entender que no tenés ni que intentar solucionar los problemas de la persona afectada. Tu deber es detener el sangrado, no curar la herida, de eso se debe hacer cargo un profesional. Una vez la situación está parcheada, si es necesario se puede llamar algún familiar o personas de confianza del afectado, a un organismo de salud, a la policía o incluso a nadie.
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Muchas de las personas que sufren episodios de este estilo son conscientes de ello, muchas están en tratamiento, muchas se ocupan por sí mismas, lo importante es actuar en emergencia, hasta donde la persona lo permita y quiera. No es necesario ni recomendable que todo episodio de ansiedad termine en un hospital ni en una ambulancia, así que en el momento tu preocupación es la integridad de la persona y, dado el caso, delegarla a profesionales, sólo si se da el caso.
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Bueno una aclaración importante, leer esto no te convirtió en un profesional ni en una autoridad al respecto, es una guía primaria para emergencias. Te invitamos a investigar al respecto, buscando “primeros auxilios psicológicos” en google por ejemplo. En el pdf que te dejamos hay una parte muy importante sobre los “Que NO hacer” así que te recomendamos pasar por ahí también.
Esperamos que te haya sido útil y nos gustaría que, si este mail te pareció ofensivo o inadecuado de alguna forma, te sientas libre de comunicarte a eterearedaccion@gmail.com y charlemos al respecto.
Si necesitas ayuda de algún modo, buscala. Si conoces a alguien que la necesite podes dársela ayudándole a buscarla.
Link PDF: PGP Primeros Auxilios Psicológicos.pdf
7. Entelequia

El interior de tu cuerpo es un sistema perfecto, tenes cables que llevan data de acá para allá, otros que circulan sangre y la reparten para que todo funcione. Procesás combustibles para crear energía, la almacenás, la usás, se gasta y buscás más. Te podés romper y arreglar (a veces). Desechás lo que no sirve. Tenés una función, si no, la buscás incansablemente. Un trabajo, un motivo. Fuiste creado, serás destruido. Entonces ¿Que te separa a vos, ser humano, de ser un robot? ¿Qué puede confirmar que no seas una máquina? ¿Dónde termina la humanidad y comienza la ingeniería? Un Captcha.
Y ¿Que es un CAPTCHA? Bueno seguramente alguna vez te tocó responder a las consignas “confirma que no eres un robot” o “prueba que eres humano”, al querer acceder o registrarte en alguna página. A veces solo tildando un cuadradito, otras veces escribiendo texto ilegible o distinguiendo imágenes de semáforos, autobuses o bicicletas. Bueno eso es un CAPTCHA, significa “Completely Automated Public Turing Test to tell Computers And Humans Apart” o en castellano “Prueba pública de turing completamente automatizada para distinguir entre computadoras y personas”. (Una prueba de Turing es una prueba para distinguir si una máquina es capaz de demostrar comportamiento humano. Es de 1950, la discusión de la IA es bastante vieja). Esto se usa para prevención contra bots, por seguridad de las páginas.
Es loco pero una tarea tan “simple” como distinguir letras entre rayas o unas imágenes de otras es bastante difícil para para una máquina. Igual que entender un chiste, el sarcasmo o la metáfora, capaz es algo diario para los seres humanos, pero a una inteligencia artificial le es en extremo difícil o hasta imposible.
Bueno al menos ya tenemos una manera de identificarnos entre seres humanos y máquinas, aunque de a poco se va haciendo más difícil por el avance de las Inteligencias artificiales. O en realidad esa es la excusa más fácil… Creer que las máquinas se van pareciendo cada vez más a nosotros, es mucho más feliz que creer que somos nosotros quienes nos vamos pareciendo cada vez más a las máquinas.
¿Qué haces en tu trabajo? Da igual cual sea seguro seguís este esquema: Aprendés que tenés que hacer, lo entendés cómo podés, lo recordás, decidís si hacerlo o no, lo haces o no y te pagan o no.
Muy bien, ahora leé cual es la rutina de trabajo y procesamiento para una máquina:
1.Entrada de datos.
2.Procesamiento de datos.
3.Almacenamiento de información.
4.Toma de decisiones.
5.Acción.
6.Retroalimentación.
Pero tranqui, la más notable diferencia es que las máquinas tienen un usuario, si no, carecen de sentido, alguien que las use para entretenerse, ganar dinero o realizar algún trabajo. Es que, a fin de cuentas, “robot” significa “servidumbre” en su idioma original (checo). Una máquina no es nadie sin nadie a quien servir, aunque en la mayoría de los casos ni siquiera sepan a quien sirven…
Ah por cierto ¿Sabías que desde hace años los CAPTCHAS de identificación texto que usa Google, se usan para identificar texto ilegible de libros para su digitalización? Luego los datos que identifican se cargan a bases de datos de identificación de texto para casos similares y muchas veces son usados no solo para digitalizar libros sino también para alimentar con patrones de identificación de texto y abstracción de imágenes a inteligencias artificiales especializadas en pasar exámenes de Turing.
Igualmente, no vale la pena hacerse la cabeza, cada persona que lee este newsletter tiene la completa seguridad que puede llamarse a si “ser humano”. ¿No?
8. La muerte es solo el principio 1

Lo que pasa después de la muerte parece ser algo que nos preocupa desde que tenemos dos dedos de frente, pero es una pregunta que tiene un par de problemáticas que la vuelven imposible de contestar: Primero, quienquiera que esté vivo puede postular su teoría. Segundo, nadie que esté vivo puede confirmar o refutar ninguna teoría. Buscar esa respuesta capaz nos es algo tan necesario como ignorar nuestra incapacidad de responderla.
Por suerte otras personas se encargaron de dar posibles respuestas y una constante en lo que la mayoría pareció estar de acuerdo es que el destino después de la muerte parece estar condicionado por las acciones realizadas en vida y de ellas depende la recompensa o el castigo.
La tela para cortar es enorme, que si es para controlar, que si es para plantear leyes morales, que si es tradición, etc. Cada persona tendrá sus propias conclusiones. Lo que nosotros te traemos son algunas visiones diferentes a las cotidianas de estos juicios y sus consecuencias, ¡nos vemos del otro lado! (del texto).
La antigua cultura egipcia tenía una creencia básicamente basada en la vida después de la muerte. Creían que la muerte no era el final, sino el comienzo de una nueva fase de existencia. Esta creencia se centraba en el juicio divino, donde el dios Osiris juzgaba a los difuntos. El juicio se basaba en que el corazón del difunto era pesado en una balanza contra la pluma de la diosa Maat, diosa de la justicia y la verdad. Si el corazón era más pesado que la pluma significaba que la persona había vivido una vida cargada de pecados y el alma era aniquilada en la oscuridad; si era más ligero, la persona había vivido en virtud y el alma podía pasar al “Auru” una especie de la concepción católica del “cielo”.
Para los aztecas, cuando morían, antes de alcanzar el descanso, tu alma debía atravesar un oscuro y desafiante lugar al que llamaban “Mictlán”, donde bestias y seres intentarían desviar, retrasar y hasta secuestrar las almas viajantes. Por eso la dificultad del viaje dependía tanto de la forma en la que viviste, como de la forma en la que morías. El tener una muerte más “trágica” facilitaba el viaje, morir en el parto, en la guerra o (más que nada) sacrificado ayudaba en la travesía, pero aún más ayudaban las ofrendas póstumas y los ritos funerarios. La idea un poco se entiende, mientras más personas te lloraban se supone que mejor persona fuiste y básicamente eso resultaba que te sea más fácil alcanzar el descanso… De otro modo debías atravesar las 9 regiones del Mictlán completas para alcanzar la paz.
Bueno estos ejemplos están increíblemente resumidos, tanto la cultura azteca como la egipcia tienen una riqueza conceptual que (a nuestro parecer) supera por mucho a lo que estamos acostumbrados de este lado del mundo y te invitamos a buscar y ampliar sobre ellas.
En esta entrega hablamos de dos filosofías religiosas donde la forma de morir tanto como la forma de vivir eran solo dos etapas preparatorias hacia una tercera etapa y no hacia un final.
Así que nos toca preguntarnos ¿Qué estamos dispuestos a entregar, qué reglas estamos dispuestos a seguir en estas etapas, por una recompensa en la siguiente? ¿Al final, otorgamos a algún Juez el poder de condenarnos o cerraremos los ojos juzgándonos a nosotros mismos?
9.La muerte es solo el principio 2

En la entrega anterior vimos dos posiciones sobre el juicio después de la muerte y la trascendencia después de tal. Tanto para los egipcios como para los aztecas, la forma de morir y la forma de vivir, eran solo dos etapas de transición entre otras tantas, donde seríamos juzgados por un tercero para determinar cómo continuaría nuestro camino.
En esta entrega nos compete una visión un poco distinta. Vamos a ver dos filosofías religiosas donde la recompensa o el castigo son el propio camino: El Rastafarismo y el animismo Cree.
El Rastafarismo es una maravillosa amalgama de conceptos religiosos de diferentes culturas, con tantas variantes como creyentes. En términos generales, creen en el “Jah” como Ser supremo, pero también como una especie de conciencia espiritual, y es la conexión con el Jah que uno mismo logra en una vida, lo que nos dará el panorama para la siguiente. Esta conexión no solo se trata de un buen obrar, sino de la levedad del espíritu al momento de morir, osea, que tanto pesan nuestras acciones en nuestra conciencia, y de la cercanía con el Jah lograda en vida. Finalmente sería el “nivel” de esta conexión la que determinaría dos posibilidades para nuestra próxima vida: Una reencarnación “Honorable” donde las circunstancias nos acercarían facilidades para continuar nuestra búsqueda espiritual y reforzar nuestra cercanía con el Jah. Y una reencarnación “Desafiante”, la cual no es vista como un castigo, sino como una oportunidad de aprendizaje donde podremos acercarnos al Jah mediante crecimiento personal. El fin escatológico del ciclo planteado por muchas corrientes del Rastafarismo es la fusión con el Jah mismo, dada al final de la vida en la que uno se encuentra tan cercano al plano existencial que ya es imposible diferenciarlo.
El animismo Cree es un ejemplo fascinante de los diferentes puntos de vista sobre la reencarnación. Los Cree son una nación nativa del actual territorio canadiense y estadounidense. En su religión, las almas pasan por ciclos de renacimientos complejos, que son afectados no solo por las acciones, sinó también por la dificultad de las experiencias vividas y es el equilibrio. Los cree creen en un gran espíritu llamado Kihew Waciston, quien guía y gobierna los ciclos de la vida, la muerte y la reencarnación. También observa y juzga, pero jamás controla. Da lugar así al círculo de la vida. A diferencia de otras creencias sobre la reencarnación, el círculo de la vida Cree propone no solo la posibilidad de reencarnar como un ser humano o un animal, para esta cultura nuestras acciones nos pueden llevar a reencarnar como un árbol, un río, un hacha, una tormenta o hasta el mismo viento y son acciones y comportamientos predeterminados quienes nos llevan diferentes reencarnaciones, entonces nuestra próxima vida es lo que buscamos en esta; Un hacha tiene una vida sangrienta pero se la da posibilidad de tener una vida útil para construir y proteger; Un río tiene una vida tranquila y fluida, pero corre el peligro corromperse y enturbecer sus aguas. En este círculo no hay un “finalmente” sinó una aproximación a la sabiduría y la tranquilidad terrenal.
Al igual que en la entrega anterior, aclaramos que la riqueza y profundidad de estas culturas vuelve casi una falta de respeto el intentar resumirlas en un par de renglones. Te invitamos a indagar y aprender más sobre ellas.
Para seguir hablando de ciclos, esta entrega doble termina de la forma en la que empezó. ¿Qué hay después de la muerte? ¿Vida? ¿Nada? ¿Todo? Y, a fin de cuentas, ¿Realmente importa que dios o entidad nos de la respuesta cuando obrar bien y honrar la vida es lo que siempre lleva a la paz?
10.Catarsis 1: Humano.

Recomendamos leer escuchando: Jacob Collier - Little Blue. Mahogany Sessions.
Llegamos a esta décima columna y, como el narrador de las nueve entregas anteriores, me encuentro aquí para hacer una dejar una reflexión. Hemos recorrido un amplio espectro de ideas, desde conceptos de inteligencia artificial, filosofía contemporánea y primeros auxilios hasta filosofías religiosas sobre la vida después de la muerte. En el proceso, hemos cuestionado lo que significa ser humano, nacer, vivir, morir y más.
Es verdad que en el mundo actual, la tecnología avanza a un ritmo ráido, y nos chocamos con preguntas sobre cómo nos diferenciamos de las máquinas, cómo evoluciona nuestra relación con la tecnología y qué significa ser humano en un mundo cada vez más digital. Los CAPTCHAs, esas pruebas que nos desafían a demostrar que somos humanos, son una manifestación de esta brecha entre humanos y máquinas. A medida que la inteligencia artificial avanza y la ingeniería tecnológica avanza, ¿Seguiremos siendo capaces de mantener esa distinción?
También hemos explorado cómo respondemos a la ansiedad y el estrés que muchas veces estas mismas preguntas nos genera, y la importancia de brindar apoyo a quienes atraviesan episodios similares. Las técnicas de "primeros auxilios psicológicos" pueden marcar la diferencia para ayudar a alguien en un momento de crisis, recordándonos la importancia de la empatía y la comprensión, punto que nos diferencia de las entelequias.
Nuestras últimas entregas nos llevaron a diferentes filosofías sobre la vida después de la muerte. Culturas antiguas como los egipcios y los aztecas creían en un juicio divino y la recompensa o el castigo según las acciones en vida. La forma en que vivíamos influía en cómo atravesábamos la transición después de la muerte. En contraste, el Rastafarismo y el animismo Cree proponen visiones más cíclicas de la vida y la muerte, donde las acciones y la conexión con la espiritualidad en esta vida influyen en la dirección de las reencarnaciones futuras.
En última instancia, todas estas filosofías y preguntas sobre la tecnología nos llevan a un punto en común: la importancia de nuestras acciones y nuestro crecimiento en esta vida. Independientemente de nuestras creencias religiosas o de cómo definimos la humanidad, lo que hacemos aquí y ahora tiene un impacto en nuestro camino. Ya sea que busquemos una vida de virtud y paz, o simplemente tratemos de sobrevivir en un mundo cada vez más diferente, nuestras elecciones definen quiénes somos.
Pasa que, finalmente, el atrás nos queda lejos, al presente llegamos tarde y el mañana es inimaginable.
“El ser humano” es un concepto tan difícil, que va más allá de las respuestas sobre el propósito, la tecnología o el más allá, y se encuentra en el núcleo de nuestras acciones y relaciones. Concluyamos, entonces, con la idea de que, independientemente de nuestras creencias, nuestra humanidad cobra propósito, solamente, al ejercerla. Nosotros no podemos decirte como, no lo sabemos, pero sabemos que vos si.
Así que no temas a reconocer aquello que te otorga el gran titulo de “ser humano”: intentar, errar, perder, llorar, intentar de vuelta, lograr, ayudar. Ninguna otra cosa en el universo puede darse ese lujo.